Parece que Google se enfrenta a tiempos complicados. Su dominio indiscutible de cada vez más y más parcelas de internet (e incluso fuera de internet) empieza a asustar a muchos internautas, y a espolear a su competencia para aliarse en su contra.

Google era en sus primeros años una empresa simpática para los usuarios. Ofrecía (y sigue ofreciendo) gratis servicios muy buenos y su lema don’t do evil (no hagas cosas malas) se traducía en código abierto y apoyo a los estándares y potenciar lo mejor para internet.

Sin embargo, muchos usuarios empiezan a tener recelos ante la inmensa cantidad de información (búsquedas, fotos, redes sociales, emails,…) que la empresa controla sobre ellos. Hasta ahora su uso de esta información ha sido más o menos adecuado, pero… ¿y si un día deja de serlo? ¿O qué pasa si un día deciden cobrar por sus productos, teniendo tal dominio de la red?
Algunas empresas quieren evitar que Google tenga tal posición dominante y se empiezan a aliar en su contra: Microsoft y Yahoo hace tiempo que firmaron un acuerdo para competir en cuestión de búsquedas, Ubuntu vendrá con Yahoo! como buscador por defecto en su nueva versión (y en Mozilla consideran hacer lo mismo para todas las versiones de Firefox)… Hasta tal punto llega este tema, que ciertos rumores apuntaban a que Apple prefería llegar a un acuerdo con sus antiguos enemigos de Microsoft para incluir Bing como buscador por defecto de los iPhone, antes que seguir usando el de su enemigo actual, Google.

Organismos como la Unión Europea también empiezan a lanzar advertencias a Google sobre su posición excesivamente dominante, así como sobre su tratamiento de la privacidad de los usuarios. Las fotografías de Google Street View, en particular, son las que más críticas reciben.

En medio de todo esto, también se dan propuestas más bien curiosas (si no ya disparatadas) como que en Alemania quieren cobrar a Google por las fotos de Street View y, sobre todo, la propuesta del presidente de Telefónica de cobrar a Google por usar su red.

Dice Alierta que Google y Yahoo

utilizan las redes de Telefónica sin pagar nada, lo cual es una suerte para ellos y una desgracia para nosotros. Pero eso no va a poder seguir, es evidente.

Esta intención cuenta con el sorprendente apoyo del Ministro de Industria, Miguel Sebastián, quien dice que debería “estudiarse”.

Como no, hace unos días se unió al carro el que faltaba, Teddy Bautista, quien en una entrevista para El País completa la absurda petición diciendo que

Lo lógico sería que Google pagara a las operadoras por usar su red y éstas, a su vez, nos pagaran a nosotros.

La verdad es que ante esa petición uno no sabe ya qué pensar… SGAE aparte (ya ni merece la pena comentar nada sobre ellos) la actitud de Telefónica es bastante lamentable. Como parece habitual desde hace siglos, el empresariado español llega tarde y mal a hacer negocios. Si quieren ganar dinero con internet, ofrezcan buenos servicios y adelántense a su competencia. Querer cobrarle a los que se te han adelantado suena más bien a envidia.

Parece que no les llega con maltratar a sus usuarios con las peores tarifas de Europa, ahora quieren cobrarle a quienes usan su red. No creo, ni mucho menos, que Google use gratis internet, eso para empezar, pero querer cobrar a los buscadores porque les generan mucho tráfico es comparable a que las autopistas le cobraran una tarifa a X marca de coches porque les desgastan mucho el asfalto.

Mientras tanto, Google responde sacando más y más servicios… y ganándose más enemigos. Google Buzz le enfrenta a Facebook y/o Twitter, Chrome ya lleva un tiempo comiendo cuota de mercado a Internet Explorer o Firefox, su sistema operativo sigue desarrollándose (aunque no parece amenazar por ahora a Apple o Microsoft) y ahora planean vender electricidad o servicios de internet (lo cual podría considerarse como un “zas! en toda la boca!” a las declaraciones de Alierta).

Veremos cómo evoluciona todo esto. La perspectiva de que Google tenga el monopolio de demasiados campos de las comunicaciones asusta un poco, pero las propuestas de Telefónica y compañía tampoco son la mejor opción.

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